Esta es la historia de un barco. De un barco mercante. No la historia de un pirata , ni de un capitán ni de un joven grumete. Como he dicho, esta es la historia de un barco.
Era un barco humilde que transportaba comida de un puerto a otro hasta que un día, unos piratas lo abordaron, arrojaron al capitán por la borda y enrolaron a la tripulación que quiso quedarse. Desde aquel triste día para el, pasa sus días como barco pirata.
Al pobre barco se le notaba muy triste aunque lo habían adornado con oro, le habían puesto velas nuevas, cambiado sus cuerdas viejas y colocado un mástil con una gran bandera pirata que ondeaba al viento, el pobre barco no era feliz.
Recordaba los tiempos tranquilos donde navegaba tranquilamente y podía ver como los peces jugaban con la corriente y a los delfines saltando sobre el mar como si quisieran volar. Ahora, en su nueva vida todo pasaba muy deprisa. Todo es navegar a toda vela , abordar a otros barcos y cargar pesados cofres con grandes botines.
Una noche estallo de pronto una tormenta muy fuerte, toda la tripulación se despertó enseguida y se pusieron a trabajar en el barco para no dirigirse hacia el centro de la tormenta, donde las olas son mas fueres y el viento sopla tanto que podría volcar el barco entero y se hundiría.
El barco estaba tan triste y se sentía tan infeliz con su nueva vida que decidió ir directo al centro de la tormenta, para acabar con su sufrimiento.
-¡Despertar al Capitán, el barco no responde al timón¡- Grito un grumete.
El Capitán izo todo lo que pudo pero el barco no quería cambiar de rumbo.
Al ver que no había remedio toda la tripulación empezó a bajar los botes salvavidas para alejarse remado, todos menos el Capitán, que seguía al timón intentando que el barco cambiara el rumbo.
-Capitán, Capitán, déjelo no ve que no responde. Venga abandone el barco.- Le dijo un grumete.
-!No¡- Grito el Capitán.-Jamas abandonare este barco !Jamas dejare MI barco¡-
En aquel momento el barco se dio cuenta de lo ciego que había estado, el Capitán lo quería, se preocupaba por el, estaba dispuesta a morir con el.
Y entonces fue cuando pensó en todo lo que le había pasado desde que los piratas lo abordaron. Lo habían arreglado, adornado y hasta lavado. Y también pensó en los peces, los peces que seguían allí, seguían jugando pero estaba tan ocupado sintiéndose desgraciado que no los veía. Entonces se decidió a dar media vuelta, se alejo de la tormenta y fue de vuelta a por la tripulación.
Y desde aquel día, a sido feliz disfrutando de su nueva vida que solo por ser distinta no era peor.



1 comentario:
Queee chulo!! Este cuento me ha gustado =D
Aunque en mi opinióón hubiera cambiado un poco un par de frases ;-)
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